Salmos

Salmo 62 (61)
9La característica dominante de este Salmo es la absoluta confianza en el Señor, a pesar de la hostilidad y la persecución. El salmista se siente plenamente seguro bajo la protección de Dios (vs. 2-3, 6-8). Por eso interpela decididamente a sus adversarios (vs. 4-5), se reconforta a sí mismo (vs. 6-7) y exhorta a todos los fieles a que compartan sus mismos sentimientos (v. 9). La reflexión sapiencial de los vs. 10-11 y el oráculo divino de los vs. 12-13, le sirven para confirmar su enseñanza.
DIOS, LA ÚNICA ESPERANZA DE SALVACIÓN
1 Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. Salmo de David.
Seguridad del que confía en el Señor
2 Sólo en Dios descansa mi alma,
2 de él me viene la salvación.
3 Sólo él es mi Roca salvadora,
3 él es mi baluarte: nunca vacilaré.
4 ¿Hasta cuándo se ensañarán con un hombre
4 para derribarlo entre todos,
4 como si fuera un muro inclinado
4 o un cerco que está por derrumbarse?
5 Sólo piensan en menoscabar mi dignidad
5 y se complacen en la mentira;
5 bendicen con la boca
5 y maldicen con el corazón. Pausa
6 Sólo en Dios descansa mi alma,
6 de él me viene la esperanza.
7 Sólo él es mi Roca salvadora,
7 él es mi baluarte: nunca vacilaré.
8 Mi salvación y mi gloria
8 están en Dios:
8 él es mi Roca firme,
8 en Dios está mi refugio.
Exhortación a la confianza en Dios
9 Confíen en Dios constantemente,
9 ustedes, que son su pueblo;
9 desahoguen en él su corazón,
9 porque Dios es nuestro refugio. Pausa
10 Los hombres no son más que un soplo,
10 los poderosos son sólo una ficción:
10 puestos todos juntos en una balanza,
10 pesarían menos que el viento.
11 No se fíen de la violencia,
11 ni se ilusionen con lo robado;
11 aunque se acrecienten las riquezas,
11 no pongan el corazón en ellas.
12 Dios ha dicho una cosa,
12 dos cosas yo escuché:
12 que el poder pertenece a Dios,
13 y a ti, Señor, la misericordia.
13 Porque tú retribuyes a cada uno
13 según sus acciones.
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