Salmos

Salmo 61 (60)
14Un hombre desterrado -probablemente un levita- suspira por volver a gozar de la presencia divina, viviendo constantemente junto al Santuario de Dios (v.5). En los vs. 7-8 se inserta una oración por el rey, cuya vinculación con el resto del Salmo no aparece con claridad.
SÚPLICA EN EL DESTIERRO
1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. De David.
2 ¡Dios mío, escucha mi clamor,
2 atiende a mi plegaria!
3 Yo te invoco desde los confines de la tierra,
3 mientras mi corazón desfallece.
3 Condúceme a una roca inaccesible,
4 porque tú eres para mí un refugio
4 y una fortaleza frente al enemigo.
5 ¡Que yo sea siempre un huésped en tu Carpa
5 y pueda refugiarme al amparo de tus alas!
6 Porque tú, Dios mío, tienes en cuenta mis votos
6 y me das la herencia de los que temen tu Nombre.
7 Añade días a los días del rey:
7 que duren sus años por muchas generaciones;
8 que reine para siempre en la presencia del Señor,
8 que la Gracia y la Fidelidad lo protejan.
9 Así cantaré a tu Nombre eternamente
9 y días tras día cumpliré mis votos.
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