Salmo 57 (56)
14El estribillo de los vs. 6 y 12 sirve de conclusión a la dos partes que componen este Salmo. La primera (vs. 2-5) es la súplica de un hombre perseguido, que se refugia en el Señor para verse libre del peligro. La segunda (vs. 7-11) es un canto de acción de gracias: una vez pasada la adversidad, el salmista quiere anticiparse a la aurora (v. 9), para alabar el amor y la fidelidad del Señor (v. 11). La parte final de este Salmo (vs. 8-12) se vuelve a encontrar, casi sin ninguna variante, en el Salmo 108. 2-6.
ORACIÓN DE UN HOMBRE PERSEGUIDO
1 Del maestro de coro. “No destruyas”. De David. Mictán. Cuando, huyendo de Saúl, se escondió en la cueva.
Súplica confiada
2 Ten piedad de mí, Dios mío, ten piedad,
2 porque mi alma se refugia en ti;
2 yo me refugio a la sombra de tus alas
2 hasta que pase la desgracia.
3 Invocaré a Dios, el Altísimo,
3 al Dios que lo hace todo por mí:
4 él me enviará la salvación desde el cielo
4 y humillará a los que me atacan.
4 ¡Que Dios envíe su amor y su fidelidad! Pausa
5 Yo estoy tendido en medio de leones
5 que devoran con avidez a los hombres;
5 sus dientes son lanzas y flechas,
5 su lengua, una espada afilada.
6 ¡Levántate, Dios, por encima del cielo,
6 y que tu gloria cubra toda la tierra!
Acción de gracias
7 Ellos tendieron una red a mi paso,
7 para que yo sucumbiera;
7 cavaron una fosa ante mí,
7 pero cayeron en ella. Pausa
8 Mi corazón está firme, Dios mío,
8 mi corazón está firme.
8 Voy a cantar al son de instrumentos:
9 ¡despierta, alma mía!
9 ¡Despierten, arpa y cítara,
9 para que yo despierte a la aurora!
10 Te alabaré en medio de los pueblos, Señor,
10 te cantaré entre las naciones,
11 porque tu misericordia se eleva hasta el cielo
11 y tu fidelidad hasta las nubes.
12 ¡Levántate, Dios, por encima del cielo,
12 y que tu gloria cubra toda la tierra!
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