Salmos

Salmo 148
20Todo el universo -desde los ángeles hasta los seres inanimados- son invitados en este Salmo a entonar un canto de alabanza al Señor. El motivo de la alabanza es el admirable orden de la creación. El versículo final destaca los privilegios de Israel como Pueblo elegido de Dios.
20Este Salmo tiene una gran similitud con el Canto de las Criaturas, que figura en los suplementos griegos del libro de Daniel (3. 52-90).
ALABANZA UNIVERSAL
1 ¡Aleluya!
1 Alaben al Señor desde el cielo,
1 alábenlo en las alturas;
2 alábenlo, todos sus ángeles,
2 alábenlo, todos sus ejércitos.
3 Alábenlo, sol y luna,
3 alábenlo, astros luminosos;
4 alábenlo, espacios celestiales
4 y aguas que están sobre el cielo.
5 Alaben el nombre del Señor,
5 porque él lo ordenó, y fueron creados;
6 él los afianzó para siempre,
6 estableciendo una ley que no pasará.
7 Alaben al Señor desde la tierra,
7 los cetáceos y los abismos del mar;
8 el rayo, el granizo, la nieve, la bruma,
8 y el viento huracanado
8 que obedece a sus órdenes.
9 Las montañas y todas las colinas,
9 los árboles frutales y todos los cedros;
10 las fieras y los animales domésticos,
10 los reptiles y los pájaros alados.
11 Los reyes de la tierra y todas las naciones,
11 los príncipes y los gobernantes de la tierra;
12 los ancianos, los jóvenes y los niños,
13 alaben el nombre del Señor.
13 Porque sólo su Nombre es sublime;
13 su majestad está sobre el cielo y la tierra,
14 y él exalta la fuerza de su pueblo.
14 ¡A él, la alabanza de todos sus fieles,
14 y de Israel, el pueblo de sus amigos!
14 ¡Aleluya!
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