Salmo 14 (13)
6La primera parte de este Salmo describe con un tono marcadamente pesimista, semejante al del Salmo 12, los pecados que corrompen a la sociedad. El principal de todos esos pecados es la negación de Dios, que el salmista condena como la mayor insensatez (vs. 1-3). La segunda parte contiene una invectiva contra los opresores de los pobres, porque no quieren caer en la cuenta del castigo que el Señor les tiene reservado (vs. 4-6). El versículo final fue añadido para el uso litúrgico del Salmo, y expresa el deseo de que el Señor envíe tiempos mejores a su Pueblo.
6Este mismo Salmo, con algunas variantes (vs. 5-6), se vuelve a encontrar en el segundo libro del Salterio (Sal. 53).
LA INSENSATEZ DE LOS QUE OLVIDAN A DIOS
1 Del maestro de coro. De David.
1 El necio se dice a sí mismo:
1 “No hay Dios”.
1 Todos están pervertidos,
1 hacen cosas abominables,
1 nadie practica el bien.
2 El Señor observa desde el cielo
2 a los seres humanos,
2 para ver si hay alguien que sea sensato,
2 alguien que busque a Dios.
3 Todos están extraviados,
3 igualmente corrompidos;
3 nadie practica el bien,
3 ni siquiera uno solo.
4 ¿Nunca aprenderán los malvados,
4 los que devoran a mi pueblo
4 como si fuera pan,
4 y no invocan al Señor?
5 Miren cómo tiemblan de espanto,
5 porque Dios está a favor de los justos.
6 Ustedes se burlan de las aspiraciones del pobre,
6 pero el Señor es su refugio.
7 ¡Ojalá venga desde Sión
7 la salvación de Israel!
7 Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,
7 se alegrará Jacob,
7 se regocijará Israel.
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