Salmos

Salmo 135 (134)
3Basta una simple lectura de este Salmo para advertir que ha sido compuesto con elementos tomados de otros himnos litúrgicos, en especial, de los Salmos 113. 1; 115. 4-8; 136. 17-22. A pesar de esto, forma un conjunto orgánico, que se caracteriza por la ordenada distribución de sus partes. Después de una exhortación a la alabanza (vs. 1-4), se exalta el poder de Dios, manifestado en las obras de la creación (vs. 5-7) y en la liberación de su Pueblo (vs. 8-14). Luego viene una profesión de fe en el único Dios, en abierta polémica contra las creencias del paganismo. Por último, se exhorta a todo el Pueblo a bendecir al Señor “que habita en Jerusalén” (vs. 19-21).
3 ACCIÓN DE GRACIAS
3 POR LOS BENEFICIOS DE DIOS
1 ¡Aleluya!
Invitación a la alabanza
1 Alaben el nombre del Señor,
1 alábenlo, servidores del Señor,
2 los que están en la Casa del Señor,
2 en los atrios del Templo de nuestro Dios.
3 Alaben al Señor, porque es bueno,
3 canten a su Nombre, porque es amable;
4 porque el Señor eligió a Jacob,
4 a Israel, para que fuera su posesión.
Las obras del Señor en la naturaleza
5 Sí, yo sé que el Señor es grande,
5 nuestro Dios está sobre todos los dioses.
6 El Señor hace todo lo que quiere
6 en el cielo y en la tierra,
6 en el mar y en los océanos.
7 Levanta las nubes desde el horizonte,
7 con los relámpagos provoca la lluvia,
7 saca a los vientos de sus depósitos.
Las obras del Señor en favor de su Pueblo
8 Él hirió a los primogénitos de Egipto,
8 tanto a los hombres como a los animales:
9 realizó señales y prodigios
9 –en medio de ti, Egipto–
9 contra el Faraón y todos sus ministros.
10 Derrotó a muchas naciones
10 y mató a reyes poderosos:
11 a Sijón, rey de los amorreos,
11 a Og, rey de Basán,
11 y a todos los reyes de Canaán.
12 Y dio sus territorios en herencia,
12 en herencia a su pueblo, Israel.
13 Tu Nombre, Señor, permanece para siempre,
13 y tu recuerdo, por todas las generaciones:
14 porque el Señor defiende a su pueblo
14 y se compadece de sus servidores.
Reprobación de la idolatría
15 Los ídolos de las naciones son plata y oro,
15 obra de las manos de los hombres:
16 tienen boca, pero no hablan;
16 tienen ojos, pero no ven;
17 tienen orejas, pero no oyen,
17 y no hay aliento en su boca.
18 ¡Que sean como ellos los que los fabrican,
18 y también los que confían en ellos!
Doxología final
19 Pueblo de Israel, bendice al Señor;
19 familia de Aarón, bendice al Señor;
20 familia de Leví, bendice al Señor;
20 fieles del Señor, bendigan al Señor.
21 ¡Bendito sea el Señor desde Sión,
21 el que habita en Jerusalén!
21 ¡Aleluya!
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