Salmos

Salmo 106 (105)
45También en este Salmo se enumeran los acontecimientos de la Historia de la Salvación, desde el Éxodo de Egipto (vs. 7-10) hasta el exilio babilónico (vs. 41-46). Pero aquí se ponen de relieve las reiteradas rebeldías de Israel, en oposición a la misericordia y fidelidad del Señor. Todo el Salmo tiene un marcado acento penitencial (v. 6) y didáctico, y supone, además, que muchos israelitas se encuentran dispersos entre las naciones (vs. 27, 47). Por eso la narración histórica concluye con una súplica para que el Señor vuelva a congregar a todo su Pueblo en la Tierra prometida (vs. 47-48).
EL AMOR DE DIOS Y LAS INFIDELIDADES DE SU PUEBLO
1 ¡Aleluya!
Alabanza y súplica inicial
1 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
1 porque es eterno su amor!
2 ¿Quién puede hablar de las proezas del Señor
2 y proclamar todas sus alabanzas?
3 ¡Felices los que proceden con rectitud,
3 los que practican la justicia en todo tiempo!
4 Acuérdate de mi, Señor,
4 por el amor que tienes a tu pueblo;
4 visítame con tu salvación,
5 para que vea la felicidad de tus elegidos,
5 para que me alegre con la alegría de tu nación
5 y me gloríe con el pueblo de tu herencia.
Los pecados de Israel junto al Mar Rojo
6 Hemos pecado, igual que nuestros padres;
6 somos culpables, hicimos el mal:
7 nuestros padres, cuando estaban en Egipto,
7 no comprendieron tus maravillas;
7 no recordaron la multitud de tus favores,
7 y en el Mar Rojo desafiaron al Altísimo.
8 Pero él los salvó por amor de su Nombre,
8 para poner de manifiesto su poder:
9 increpó al Mar Rojo, y este se secó;
9 los llevó por los abismos como por un desierto,
10 los salvó de las manos del enemigo,
10 los rescató del poder del adversario.
11 El agua cubrió a sus opresores,
11 ni uno solo quedó con vida:
12 entonces creyeron en sus palabras
12 y cantaron sus alabanzas.
La gula y los celos de Israel en el desierto
13 Pero muy pronto se olvidaron de sus obras,
13 no tuvieron en cuenta su designio;
14 ardían de avidez en el desierto
14 y tentaron a Dios en la soledad:
15 entonces, él les dio lo que pedían,
15 pero hizo que una enfermedad los consumiera.
16 En el campamento tuvieron celos de Moisés,
16 y de Aarón, el consagrado al Señor;
17 pero se abrió la tierra y devoró a Datán,
17 se cerró sobre Abirón y sus secuaces:
18 ardió un fuego contra aquella turba,
18 y las llamas abrasaron a los malvados.
El ternero de oro
19 En Horeb se fabricaron un ternero,
19 adoraron una estatua de metal fundido:
20 así cambiaron su Gloria
20 por la imagen de un toro que come pasto.
21 Olvidaron a Dios, que los había salvado
21 y había hecho prodigios en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Cam
22 y portentos junto al Mar Rojo.
23 El Señor amenazó con destruirlos,
23 pero Moisés, su elegido,
23 se mantuvo firme en la brecha
23 para aplacar su enojo destructor.
Las murmuraciones en el desierto
24 Despreciaron una tierra apetecible,
24 no creyeron en su palabra;
25 murmuraron dentro de sus carpas
25 y no escucharon la voz del Señor.
26 Pero él alzó la mano y les juró
26 que los haría morir en el desierto,
27 que dispersaría a sus descendientes
27 por los pueblos
27 y los diseminaría por diversas regiones.
La idolatría y la rebelión
28 Luego se unieron al Baal de Peor
28 y comieron víctimas ofrecidas a dioses muertos;
29 con esas acciones irritaron al Señor
29 y cayó sobre ellos una plaga.
30 Pero Pinjás se levantó e hizo justicia,
30 y entonces cesó la plaga:
31 esto le fue tenido en cuenta a su favor,
31 por todas las generaciones, para siempre.
32 Irritaron al Señor junto a las aguas de Meribá,
32 y Moisés sufrió mucho por culpa de ellos,
33 porque lo amargaron profundamente,
33 y él no supo medir sus palabras.
Las infidelidades en la Tierra prometida
34 No exterminaron a los pueblos
34 como el Señor les había mandado;
35 se mezclaron con los paganos
35 e imitaron sus costumbres;
36 rindieron culto a sus ídolos,
36 que fueron para ellos una trampa.
37 Sacrificaron en honor de los demonios
37 a sus hijos y a sus hijas;
38 derramaron sangre inocente,
38 y la tierra quedó profanada.
39 Se mancharon con sus acciones
39 y se prostituyeron con su mala conducta;
40 por eso el Señor se indignó contra su pueblo
40 y abominó de su herencia.
41 Los puso en manos de las naciones
41 y fueron dominados por sus enemigos;
42 sus adversarios los oprimieron
42 y los sometieron a su poder.
La condescendencia del Señor hacia su Pueblo
43 El Señor los libró muchas veces,
43 pero ellos se obstinaron en su actitud,
43 y se hundieron más y más en su maldad.
44 Sin embargo, él miró su aflicción
44 y escuchó sus lamentos.
45 Se acordó de su alianza en favor de ellos
45 y se arrepintió por su gran misericordia;
46 hizo que les tuvieran compasión
46 los que los habían llevado cautivos.
47 Sálvanos, Señor y Dios nuestro;
47 congréganos de entre las naciones,
47 para que podamos dar gracias a tu santo Nombre
47 y gloriarnos de haberte alabado.
47 * * *
48 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
48 desde ahora y para siempre!
48 Y todo el pueblo diga:
48 ¡Amén! ¡Aleluya!
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