Carta a los Romanos

33APÉNDICE
33Este Apéndice comienza con unas palabras de recomendación en favor de una «diaconisa» de Cencreas, el puerto oriental de Corinto. Luego el Apóstol saluda especialmente a varios miembros de la comunidad cristiana de Roma. La extensa lista de nombres muestra la gran diversidad de origen y de condición social que caracterizaba a los integrantes de dicha Iglesia. Algunos eran de origen romano, otros de procedencia griega o judía. También había entre ellos personas de una cierta posición económica, como los esposos Prisca y Aquila, que tanto colaboraron con Pablo en la difusión del Evangelio, primero en Corinto y luego en Éfeso. Por último, un magnífico himno litúrgico de acción de gracias por el misterio de la salvación es el broche de oro de esta Carta a los Romanos, llamada tan justamente «la catedral de la fe».
Saludos
16
1 Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Cencreas, 2 para que la reciban en el Señor, como corresponde a los santos, ayudándola en todo lo que necesite de ustedes: ella ha protegido a muchos hermanos y también a mí.
3 Saluden a Prisca y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús. 4 Ellos arriesgaron su vida para salvarme, y no sólo yo, sino también todas las Iglesias de origen pagano, tienen con ellos una deuda de gratitud. 5 Saluden, igualmente, a la Iglesia que se reúne en su casa.
5 No se olviden de saludar a mi amigo Epéneto, el primero que se convirtió a Cristo en Asia Menor. 6 Saluden a María, que tanto ha trabajado por ustedes; 7 a Andrónico y a Junia, mis parientes y compañeros de cárcel, que son apóstoles insignes y creyeron en Cristo antes que yo. 8 Saluden a Ampliato, mi amigo querido en el Señor; 9 a Urbano, nuestro colaborador en Cristo, y también a Estaquis, mi querido amigo. 10 Saluden a Apeles, que ha dado pruebas de fidelidad a Cristo, y también a los de la familia de Aristóbulo. 11 Saluden a mi pariente Herodión, y a los de la familia de Narciso que creen en Cristo.
12 Saluden a Trifena y a Trifosa, que tanto se esfuerzan por el Señor; a la querida Persis, que también ha trabajado mucho por el Señor. 13 Saluden a Rufo, el elegido del Señor, y a su madre, que lo es también mía; 14 a Asíncrito, a Flegonte, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos. 15 Saluden a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, así como también a Olimpia, y a todos los santos que viven con ellos. 16 Salúdense mutuamente con el beso de paz. Todas las Iglesias de Cristo les envían saludos.
Recomendaciones finales
17 Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que provocan disensiones y escándalos, contrariamente a la enseñanza que ustedes han recibido. Eviten su trato, 18 porque ellos no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio interés, seduciendo a los simples con palabras suaves y aduladoras. 19 En todas partes se conoce la obediencia de ustedes, y esto me alegra; pero quiero que sean hábiles para el bien y sencillos para el mal. 20 El Dios de la paz aplastará muy pronto a Satanás, dándoles la victoria sobre él. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
21 Timoteo, mi colaborador, les envía saludos, así como también mis parientes Lucio, Jasón y Sosípatro. 22 Yo, Tercio, que he servido de amanuense, los saludo en el Señor. 23 También los saluda Gayo, que me brinda hospedaje a mí y a toda la Iglesia. Finalmente, les envían saludos Erasto, el tesorero de la ciudad y nuestro hermano Cuarto. 24 .
Doxología final
25 ¡Gloria a Dios,
25 que tiene el poder de afianzarlos,
25 según la Buena Noticia que yo anuncio,
25 proclamando a Jesucristo,
25 y revelando un misterio que fue
25 guardado en secreto desde la eternidad
26 y que ahora se ha manifestado!
26 Este es el misterio
26 que, por medio de los escritos proféticos
26 y según el designio del Dios eterno,
26 fue dado a conocer a todas las naciones
26 para llevarlas a la obediencia de la fe.
27 ¡A Dios, el único sabio,
27 por Jesucristo,
27 sea la gloria eternamente! Amén.
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