Oseas

Título
1
1 Palabra del Señor que fue dirigida a Oseas, hijo de Beerí, en tiempos de Ozías, de Jotám, de Ajaz y de Ezequías, reyes de Judá, y en tiempos de Jeroboám, hijo de Joás, rey de Israel.
1LA VIDA MATRIMONIAL DE OSEAS
1El libro de Oseas comienza con una historia de amor conyugal. El hecho aquí relatado no es una ficción literaria o una mera alegoría, sino una acción simbólica real, al estilo de las realizadas por otros profetas. Sólo que en este caso no se trata de un episodio esporádico, sino de una vivencia personal, en la que Oseas ve comprometida toda su existencia. Antes de proclamar su mensaje, él tiene que vivirlo personalmente. Así el profeta se convierte en un signo viviente, tanto por su extraña experiencia conyugal como por los nombres simbólicos que reciben sus hijos.
1Es muy difícil reconstruir con precisión la historia matrimonial de Oseas y coordinar los relatos de los capítulos 1 y 3. Pero, más allá de los detalles anecdóticos, lo que resalta con toda claridad es el significado de este gesto simbólico, interpretado por el mismo profeta. El matrimonio de Oseas es la imagen de la Alianza que el Señor estableció con su Pueblo: una Alianza establecida por la libre iniciativa del amor divino, destruida por la infidelidad de Israel y renovada por la misericordia del Señor, que perdona la ofensa y vuelve a desposarse con su Pueblo purificado y arrepentido.
El matrimonio de Oseas y el nombre simbólico de sus hijos
2 Comienzo de lo que habló el Señor por medio de Oseas. El Señor le dijo: “Ve, toma por esposa a una mujer entregada a la prostitución, y engendra hijos de prostitución, porque el país no hace más que prostituirse, apartándose del Señor”.
3 Él fue y tomó por esposa a Gómer, hija de Diblaim; ella concibió y le dio un hijo. 4 Entonces el Señor dijo a Oseas: “Llámalo Izreel, porque dentro de poco tiempo pediré cuenta a la casa de Jehú por la sangre derramada en Izreel, y pondré fin al reinado de la casa de Israel. 5 Aquel día, yo quebraré el arco de Israel en el valle de Izreel”.
6 Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. El Señor dijo a Oseas: “Llámala ‘No compadecida’, porque ya no volveré a compadecerme de la casa de Israel, sino que les retiraré mi compasión. 7 Pero me compadeceré de la casa de Judá, y los salvaré por el Señor, su Dios. No los salvaré por medio del arco, ni de la espada, ni de las armas de guerra, ni tampoco por medio de caballos y jinetes”.
8 Después que dejó de amamantar a “No compadecida”, Gómer concibió y dio a luz un hijo. 9 Entonces el Señor dijo: “Llámalo ‘No es mi pueblo’, porque ustedes no son mi pueblo, ni yo seré para ustedes ‘El que es’”.
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