Salmos

SALMO 116 (114-115)
Tú me has librado de la muerte.—«Andaré en presencia del Señor en la tierra de los vivientes». Con todos los que Dios salvó de la muerte, con Jesús nuestro Salvador, expresamos nuestra gratitud.
18 ¡Aleluya!
1 Amo al Señor porque escucha
1 el clamor de mi plegaria;
2 Inclinó hacia mí su oído
2 el día en que lo llamé.
3 Me envolvían los lazos de la muerte,
3 estaba preso en las redes fatales,
3 me ahogaban la angustia y el pesar,
4 pero invoqué el nombre del Señor:
4 «¡Ay, Señor, salva mi vida!»
5 El Señor es muy bueno y justo,
5 nuestro Dios es compasivo;
6 El Señor cuida de los pequeños,
6 estaba débil y me salvó.
7 Alma mía, vuelve a tu descanso,
7 que el Señor cuida de ti.
8 Ha librado mi alma de la muerte,
8 de lágrimas mis ojos
8 y mis pies de dar un paso en falso.
9 Caminaré en presencia del Señor
9 en la tierra de los vivos.
10 Tenía fe, aun cuando me decía:
10 «Realmente yo soy un desdichado».
11 Pensaba en medio de mi confusión:
11 «¡Todo hombre decepciona!»
12 ¿Cómo le devolveré al Señor
12 todo el bien que me ha hecho?
13 Alzaré la copa por una salvación
13 e invocaré el nombre del Señor;
14 cumpliré mis promesas al Señor
14 en presencia de todo su pueblo.
15 Tiene un precio a los ojos del Señor
15 la muerte de sus fieles:
16 «¡Mira, Señor, que soy tu servidor,
16 tu servidor y el hijo de tu esclava:
16 tú has roto mis cadenas!»
17 Te ofreceré el sacrificio de acción de gracias
17 e invocaré el nombre del Señor.
18 Cumpliré mis promesas al Señor
18 en presencia de todo su pueblo,
19 en los atrios de la casa del Señor,
19 en medio de ti, Jerusalén.
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