Segunda Carta a Timoteo

1
1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por decisión de Dios, que nos prometió la vida en Cristo Jesús,
2 a su querido hijo Timoteo.
2 Vengan sobre ti de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Señor, la gracia, la misericordia y la paz.
Dios no nos dio un espíritu de timidez
He 26,4
Referencias versículo 33 Doy gracias a Dios, a quien sirvo con conciencia limpia como mis antepasados, cuando constantemente te recuerdo en mis oraciones noche y día. 4 Al acordarme de tus lágrimas, siento un gran deseo de verte, para llenarme de alegría.
He 16,1
Referencias versículo 55 Recuerdo tu fe sincera. Así eran tu abuela Loide y tu madre, Eunice, y estoy convencido de que la recibiste de ellas.
1Tim 4,14
Referencias versículo 66 Por eso te invito a que reavives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos.
Rom 8,15
Referencias versículo 77 Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio. 8 No te avergüences, pues, del testimonio acerca del Señor ni de mí al verme preso. Al contrario, sufre por el Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios.
Ef 2,8
Referencias versículo 99 El nos ha salvado y nos ha llamado para una vocación santa, no como premio a nuestros méritos, sino gratuitamente y por iniciativa propia. Esta llamada, que nos concedió en Cristo Jesús desde la eternidad, 10 acaba de manifestarse ahora con la aparición de Cristo Jesús, nuestro Salvador, que ha destruido la muerte y ha hecho resplandecer en su Evangelio la vida y la inmortalidad.
Heb 2,14
1Tim 2,7
Referencias versículo 1111 Este es el mensaje para el que fui hecho predicador, apóstol y maes tro,
1Tim 6,20
Referencias versículo 1212 y por el que ahora padezco esta nueva prueba. Pero no me avergüenzo, porque sé en quién he puesto mi confianza y estoy convencido de que tiene poder para custodiar hasta aquel día lo que deposité en sus manos.
13 Toma como norma la sana doctrina que has oído de mí sobre la fe y el amor según Cristo Jesús. 14 Conserva el precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.
15 Ya sabes que todos los de Asia me han abandonado, entre ellos Figelo y Hermógenes.
2Tim 4,16
Referencias versículo 1616 Que el Señor tenga piedad de la familia de Onesíforo, porque a menudo me dio ánimo y no se avergonzó cuando supo que estaba en prisión. 17 Al contrario actuó con coraje, me reclamó y me recuperó. 18 El Señor le conceda hallar la misericordia del Señor aquel día; tú conoces mejor que yo todos los servicios que me prestó en Efeso.
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