Hechos de los Apóstoles

Saulo encuentra a Cristo
9
1 Saulo no desistía de su rabia, proyectando violencias y muerte contra los discípulos del Señor. Se presentó al sumo sacerdote
He 22,5
He 29,21
Referencias versículo 22 y le pidió poderes escritos para las sinagogas de Damasco, pues quería detener a cuantos seguidores del Camino encontrara, hombres y mujeres, y llevarlos presos a Jerusalén.
He 16,17
He 18,25
Referencias versículo 33 Mientras iba de camino, ya cerca de Damasco, le envolvió de repente una luz que venía del cielo. 4 Cayó al suelo y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»
1Cor 9,1
1Cor 15,8
Gál 1,12
Referencias versículo 55 Preguntó él: «¿Quién eres tú, Señor?» Y él respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Lc 10,16
Referencias versículo 66 Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.»
7 Los hombres que lo acompañaban se habían quedado atónitos, pues oían hablar, pero no veían a nadie, 8 y Saulo, al levantarse del suelo, no veía nada por más que abría los ojos. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco. 9 Allí permaneció tres días sin comer ni beber, y estaba ciego.
10 Vivía en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «¡Ananías!» Respondió él: «Aquí estoy, Señor.» 11 Y el Señor le dijo: «Vete en seguida a la calle llamada Recta y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarso llamado Saulo. Lo encontrarás rezando, 12 pues acaba de tener una visión: un varón llamado Ananías entraba y le imponía las manos para que recobrara la vista.»
13 Ananías le respondió: «Señor, he oído a muchos hablar del daño que este hombre ha causado a tus santos en Jerusalén.
Rom 10,12
1Cor 1,2
Referencias versículo 1414 Y ahora está aquí con poderes del sumo sacerdote para llevar presos a todos los que invocan tu Nombre.»
Jer 1,10
Referencias versículo 1515 El Señor le contestó: «Ve. Este hombre es para mí un instrumento escogido, y llevará mi Nombre a las naciones paganas y a sus reyes, así como al pueblo de Israel. 16 Yo le mostraré todo lo que tendrá que sufrir por mi Nombre.»
17 Salió Ananías, entró en la casa y le impuso las manos diciendo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.»
Tob 11,13
Referencias versículo 1818 Al instante se le cayeron de los ojos una especie de escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado. 19 Después comió y recobró las fuerzas.
19 Saulo permaneció durante algunos días con los discípulos en Damasco, 20 y en seguida se fue por las sinagogas proclamando a Jesús como el Hijo de Dios.
Gál 1,23
Referencias versículo 2121 Los que lo oían quedaban maravillados y decían: «¡Y pensar que en Jerusalén perseguía a muerte a los que invocaban este Nombre! Pero ¿no ha venido aquí para encadenarlos y llevarlos ante los jefes de los sacerdotes?
He 18,28
Referencias versículo 2222 Saulo, cada vez con más vigor, demostraba que Jesús era el Mesías, y refutaba todas las objeciones de los judíos de Damasco.
23 Al cabo de muchos días, los judíos decidieron matarlo,
He 22,3
Gál 1,21
Referencias versículo 2424 pero Saulo llegó a conocer su plan. Día y noche eran vigiladas las puertas de la ciudad para poder matarlo. 25 Entonces sus discípulos lo tomaron una noche y lo bajaron desde lo alto de la muralla metido en un canasto.
26 Al llegar a Jerusalén intentó juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, pues no creían que fuese realmente discípulo. 27 Entonces Bernabé lo tomó consigo, lo presentó a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino y cómo el Señor le había hablado. También les expuso la valentía con que había predicado en Damasco en nombre de Jesús.
28 Saulo empezó a convivir con ellos. Se movía muy libremente por Jerusalén y predicaba abiertamente el Nombre del Señor. 29 Hablaba a los helenistas y discutía con ellos, pero planearon matarle. 30 Los hermanos se enteraron y lo llevaron a Cesarea, y desde allí lo enviaron a Tarso.
31 La Iglesia por entonces gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se edificaba, caminaba con los ojos puestos en el Señor y estaba llena del consuelo del Espíritu Santo.
Pedro visita las iglesias
32 Pedro, que recorría todos los lugares, fue también a visitar a los santos que vivían en Lida. 33 Allí encontró a un tal Eneas, que era paralítico y desde hacía ocho años yacía en una camilla.
He 3,6
Mc 2,11
Referencias versículo 3434 Pedro le dijo: «Eneas, Jesucristo te sana. Levántate y arregla tu cama.» Y de inmediato se levantó. 35 Todos los habitantes de Lida y Sarón lo vieron y se convirtieron al Señor.
36 En Jope había una discípula llamada Tabita (o Dorcas en griego), que quiere decir Gacela. Hacía muchas obras buenas y siempre ayudaba a los pobres. 37 Por aquellos días enfermó y murió: después de lavar su cuerpo, lo pusieron en la habitación del piso superior.
Lc 8,41
Referencias versículo 3838 Como Lida está cerca de Jope, los discípulos, al saber que Pedro estaba allí, mandaron a dos hombres con este recado: «Ven inmediatamente a donde nosotros.»
39 Pedro se fue sin más con ellos. Apenas llegó lo hicieron subir a la habitación del piso superior, donde le presentaron a todas las viudas, que estaban llorando, y le mostraban las túnicas y mantos que Tabita hacía mientras vivía con ellas. 40 Pedro hizo salir a todos, se puso de rodillas y oró. Luego se volvió al cadáver y dijo: «Tabita, levántate.»
Mc 5,41
Referencias versículo 4141 Ella abrió los ojos, reconoció a Pedro y se sentó. El le dio la mano y la ayudó a levantarse; luego llamó a los santos y a las viudas y se la presentó viva.
42 Esto se supo en todo Jope, y muchos creyeron en el Señor. 43 Pedro permaneció en Jope bastante tiempo, en casa de un curtidor llamado Simón.
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