Hechos de los Apóstoles

Pedro y Juan sanan a un hombre tullido
3
1 Un día Pedro y Juan subían al Templo para la oración de las tres de la tarde.
He 10,30
Referencias versículo 22 Acababan de dejar allí a un tullido de nacimiento. Todos los días lo colocaban junto a la Puerta Hermosa, que es una de las puertas del Templo, para que pidiera limosna a los que entraban en el recinto.
He 14,8
Referencias versículo 33 Cuando Pedro y Juan estaban para entrar en el Templo, el hombre les pidió una limosna. 4 Pedro, con Juan a su lado, fijó en él su mirada, y le dijo: «Míranos.» 5 El hombre los miró, esperando recibir algo.
He 4,10
He 9,34
He 16,18
He 19,13
Referencias versículo 66 Pero Pedro le dijo: «No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo: En nombre del Mesías Jesús, el Nazareno, camina.» 7 Y tomándolo de la mano derecha, lo levantó.
8 Inmediatamente tomaron fuerza sus tobillos y sus pies, y de un salto se puso en pie y empezó a caminar. Luego entró caminando con ellos en el recinto del Templo, saltando y alabando a Dios.
9 Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios,
Lc 5,26
Lc 7,16
Referencias versículo 1010 y lo reconocieron: «¡Es el tullido que pedía limosna junto a la Puerta Hermosa!» Y quedaron sin palabras, asombrados por lo que había sucedido.
He 5,12
Jn 10,23
Referencias versículo 1111 El hombre sanado no se separaba de Pedro y Juan, por lo que toda la gente, fuera de sí, acudió y se reunió alrededor de ellos en el pórtico llamado de Salomón.
He 14,15
He 10,36
Referencias versículo 1212 Al ver esto, Pedro se dirigió al pueblo y les dijo:
He 14,15
He 10,36
Referencias versículo 1212 «Israelitas, ¿por qué se quedan tan maravillados? Ustedes nos miran como si hubiéramos hecho caminar a este hombre por nuestro propio poder o santidad. 13 Pero no; es el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, el que acaba de glorificar a su siervo Jesús. Ustedes lo entregaron y, cuando Pilato decidió dejarlo en libertad, renegaron de él.
Lc 23,13
Referencias versículo 1414 Ustedes pidieron la libertad de un asesino y rechazaron al Santo y al Justo. 15 Mataron al Señor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
He 5,32
He 10,39
Jn 7,23
Referencias versículo 1616 Miren lo que puede la fe en su Nombre, pues en su Nombre acaba de ser restablecido este hermano al que ustedes ven y conocen. La fe que él nos inspira es la que lo ha sanado totalmente en presencia de todos ustedes.
He 13,27
He 17,30
1Tim 1,14
Referencias versículo 1717 Yo sé, hermanos, que ustedes obraron por ignorancia, al igual que sus jefes,
Lc 24,27
Referencias versículo 1818 y Dios cumplió de esta manera lo que había dicho de antemano por boca de todos los profetas: que su Mesías tendría que padecer.
2Pe 3,12
Referencias versículo 1919 Arrepiéntanse, pues, y conviértanse, para que sean borrados sus pecados. Así el Señor hará llegar el tiempo del alivio, 20 enviándoles al Mesías que les ha sido destinado, que es Jesús.
Mt 17,11
Mt 19,28
Lc 1,70
Referencias versículo 2121 Pues el cielo debe guardarlo hasta que llegue el tiempo de la restauración del universo, según habló Dios en los tiempos pasados por boca de los santos profetas.
Dt 18,15
Lc 9,35
Referencias versículo 2222 Moisés afirmó: El Señor Dios hará que un profeta como yo surja de entre sus hermanos. Escuchen todo lo que les diga. 23 El que no escuche a ese profeta será eliminado del pueblo. 24 Y después todos los profetas, empezando por Samuel, anunciaron estos días.
Gén 22,18
Rom 9,4
Ef 2,12
Referencias versículo 2525 Ustedes son los hijos de los profetas y los herederos de la alianza que Dios pactó con nuestros padres, al decir a Abrahán: A través de tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra. 26 Por ustedes, en primer lugar, Dios ha resucitado a su Siervo y lo ha enviado para bendecirles, con tal que cada uno renuncie a su mala vida.»
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