Evangelio según Juan

Jesús y la samaritana
4
1 El Señor se enteró de que los fariseos tenían noticias de él; se decía que Jesús bautizaba y atraía más discípulos que Juan,
1Cor 1,17
Referencias versículo 22 aunque de hecho no bautizaba Jesús, sino sus discípulos.
Lc 9,52
Referencias versículo 33 Jesús decidió, entonces, abandonar Judea y volvió a Galilea. 4 Para eso tenía que pasar por el país de Samaría,
Gén 48,22
Referencias versículo 55 y fue así como llegó a un pueblo de Samaría llamado Sicar, cerca de la tierra que Jacob dio a su hijo José. 6 Allí se encuentra el pozo de Jacob.
6 Jesús, cansado por la caminata, se sentó al borde del pozo. Era cerca del mediodía. 7 Fue entonces cuando una mujer samaritana llegó para sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.» 8 Los discípulos se habían ido al pueblo para comprar algo de comer.
9 La samaritana le dijo: «¿Cómo tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Se sabe que los judíos no tratan con los samaritanos).
Jn 7,37
Ap 21,6
Ap 22,17
Referencias versículo 1010 Jesús le dijo: «Si conocieras el don de Dios, si supieras quién es el que te pide de beber, tú misma le pedirías agua viva y él te la daría.»
11 Ella le dijo: «Señor, no tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo. ¿Dónde vas a conseguir esa agua viva?
Jn 6,31
Jn 8,53
Referencias versículo 1212 Nuestro antepasado Jacob nos dio este pozo, del cual bebió él, sus hijos y sus animales; ¿eres acaso más grande que él?»
13 Jesús le dijo: «El que beba de esta agua volverá a tener sed,
Jer 2,13
Is 58,11
Referencias versículo 1414 pero el que beba del agua que yo le daré nunca volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en un chorro que salta has ta la vida eterna.»
Jn 6,34
Referencias versículo 1515 La mujer le dijo: «Señor, dame de esa agua, y así ya no sufriré la sed ni tendré que volver aquí a sacar agua.» 16 Jesús le dijo: «Vete, llama a tu marido y vuelve acá.» 17 La mujer contestó: «No tengo marido.» Jesús le dijo: «Has dicho bien que no tienes marido,
Dt 11,29
Dt 12,5
Referencias versículo 1818 pues has tenido cinco maridos, y el que tienes ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad.»
19 La mujer contestó: «Señor, veo que eres profeta. 20 Nuestros padres siempre vinieron a este cerro para adorar a Dios y ustedes, los judíos, ¿no dicen que Jerusalén es el lugar en que se debe adorar a Dios?»
21 Jesús le dijo: «Créeme, mujer: Llega la hora en que ustedes adorarán al Padre, pero ya no será “en este cerro” o “en Jerusalén”.
Is 2,3
Rom 9,4
Referencias versículo 2222 Us te des, los samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que no so tros, los judíos, adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.
2Cor 3,17
Rom 12,1
Referencias versículo 2424 Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como él mismo los quiere. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.»
25 La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías (que es el Cristo), está por venir; cuando venga nos enseñará todo.» 26 Jesús le dijo: «Ese soy yo, el que habla contigo.»
27 En aquel momento llegaron los discípulos y se admiraron al verlo hablar con una mujer. Pero ninguno le preguntó qué quería ni de qué hablaba con ella. 28 La mujer dejó allí el cántaro y corrió al pueblo a decir a la gente: 29 «Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Cris to?» 30 Salieron, pues, del pueblo y fueron a verlo.
31 Mientras tanto los discípulos le insistían: «Maestro, come.» 32 Pero él les contestó: «El alimento que debo comer, ustedes no lo conocen.» 33 Y se preguntaban si alguien le habría traído de comer.
Jn 6,38
Jn 17,4
Referencias versículo 3434 Jesús les dijo: «Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me ha enviado y llevar a cabo su obra.
Jn 19,30
Referencias versículo 3535 Ustedes dicen: “dentro de cuatro meses será tiempo de cosechar”. ¿No es verdad? Pues bien, yo les digo: Levanten la vista y miren los campos: ya están amarillentos para la siega.
Lc 10,2
Ap 14,15
Referencias versículo 3636 El segador ya recibe su paga y junta el grano para la vida eterna, y con esto el sembrador también participa en la alegría del segador.
Sal 126,5
1Cor 3,6
Referencias versículo 3737 Aquí vale el dicho: Uno es el que siembra y otro el que cosecha. 38 Yo los he enviado a ustedes a cosechar donde otros han trabajado y sufrido. Otros se han fatigado y ustedes se han aprovechado de su trabajo.»
39 Muchos samaritanos de aquel pueblo creyeron en él por las palabras de la mujer, que declaraba: «El me ha dicho todo lo que he hecho.»
Lc 9,52
Mt 8,34
Referencias versículo 4040 Cuando llegaron los samaritanos donde él, le pidieron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. 41 Muchos más creyeron al oír su palabra, 42 y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has contado. Nosotros mismos lo hemos escuchado y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.»
Lc 4,24
Referencias versículo 4343 Pasados los dos días, Jesús partió de allí para Galilea. 44 El había afirmado que un profeta no es reconocido en su propia tierra; 45 sin embargo los galileos lo recibieron muy bien al llegar, porque habían visto todo lo que Jesús había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues ellos también habían ido a la fiesta.
Jesús sana al hijo de un funcionario
46 Jesús volvió a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real en Cafarnaúm que tenía un hijo enfermo. 47 Al saber que Jesús había vuelto de Judea a Galilea, salió a su encuentro para pedirle que fuera a sanar a su hijo, que se estaba mu riendo.
48 Jesús le dio esta respuesta: «Si ustedes no ven señales y prodigios, no creen.»
Mt 12,38
Mt 16,1
1Cor 1,22
Referencias versículo 4949 El funcionario le dijo: «Señor, ten la bondad de venir antes de que muera mi hijo.» 50 Jesús le contestó: «Puedes volver, tu hijo está vivo.»
50 El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino.
Mc 7,29
Referencias versículo 5151 Al llegar a la bajada de los cerros, se topó con sus sirvientes que venían a decirle que su hijo estaba sano. 52 Les preguntó a qué hora se había mejorado el niño, y le contestaron: «Ayer, a la una de la tarde, se le quitó la fiebre.»
He 11,14
Referencias versículo 5353 El padre comprobó que a esa misma hora Jesús le había dicho: «Tu hijo está vivo.» Y creyó él y toda su familia.
54 Esta es la segunda señal milagrosa que hizo Jesús. Acababa de volver de Judea a Galilea.
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