Evangelio según Marcos

Jesús ante Pilato
15
1 Muy temprano, los jefes de los sacerdotes, los ancianos y los maestros de la Ley (es decir, todo el Consejo o Sanedrín) celebraron consejo. Después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato.
Lc 11,38
Gál 1,14
Col 2,8
Referencias versículo 22 Pilato le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús respondió: «Así es, como tú lo dices.» 3 Como los jefes de los sacerdotes acusaban a Jesús de muchas cosas, 4 Pilato volvió a preguntarle: «¿No contestas nada? ¡Mira de cuántas cosas te acusan!»
Mc 14,61
Referencias versículo 55 Pero Jesús ya no le respondió, de manera que Pilato no sabía qué pensar.
6 Cada año, con ocasión de la Pascua, Pilato solía dejar en libertad a un preso, a elección del pueblo. 7 Había uno, llamado Barrabás, que había sido encarcelado con otros revoltosos por haber cometido un asesinato en un motín. 8 Cuando el pueblo subió y empezó a pedir la gracia como de costumbre, 9 Pilato les preguntó: «¿Quieren que ponga en libertad al rey de los judíos?» 10 Pues Pilato veía que los jefes de los sacerdotes le entregaban a Jesús por una cuestión de rivalidad. 11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que pidiera la libertad de Barrabás. 12 Pilato les dijo: «¿Qué voy a hacer con el que ustedes llaman rey de los judíos?» 13 La gente gritó: «¡Crucifícalo!»
He 3,14
He 13,28
Referencias versículo 1414 Pilato les preguntó: «Pero ¿qué mal ha hecho?» Y gritaron con más fuerza: «¡Crucifícalo!»
15 Pilato quiso dar satisfacción al pueblo: dejó, pues, en libertad a Barrabás y sentenció a muerte a Jesús. Lo hizo azotar, y después lo entregó para que fuera crucificado.
La coronación de espinas
16 Los soldados lo llevaron al pretorio, que es el patio interior, y llamaron a todos sus compañeros. 17 Lo vistieron con una capa roja y le colocaron en la cabeza una corona que trenzaron con espinas. 18 Después comenzaron a saludarlo: «¡Viva el rey de los judíos!» 19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y se arrodillaban ante él para rendirle homenaje.
20 Después de haberse burlado de él, le quitaron la capa roja y le pusieron de nuevo sus ropas.
La crucifixión
20 Los soldados sacaron a Jesús fuera para crucificarlo. 21 En ese momento, un tal Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, volvía del campo, y los soldados le obligaron a que llevara la cruz de Jesús.
22 Lo llevaron al lugar llamado Gólgota, o Calvario, palabra que significa «calavera». 23 Después de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar,
Pro 31,6
Sal 22,19
Referencias versículo 2424 lo crucificaron y se repartieron sus ropas, sorteándolas entre ellos.
25 Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. 26 Pusieron una inscripción con el motivo de su condena, que decía: «El rey de los judíos.» 27 Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. 28 Así se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado entre los malhechores.
Is 53,12
Sal 22,8
Job 16,4
Referencias versículo 2929 Los que pasaban lo insultaban y decían moviendo la cabeza: «Tú, que destruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días, 30 sálvate a ti mismo y baja de la cruz.»
31 Igualmente los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley se burlaban de él, y decían entre sí: «Salvaba a otros, pues se salvará a sí mismo. 32 Que ese Mesías, ese rey de Israel, baje ahora de la cruz: cuando lo veamos, creeremos.» Incluso lo insultaban los que estaban crucificados con él.
La muerte de Jesús
Am 8,9
Referencias versículo 3333 Llegado el mediodía, la oscuridad cubrió todo el país hasta las tres de la tarde, 34 y a esa hora Jesús gritó con voz potente: «Eloí, Eloí, lammá sabactani», que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»
Sal 22,2
Lc 23,46
Referencias versículo 3535 Al oírlo, algunos de los que estaban allí dijeron: «Está llamando a Elías.» 36 Uno de ellos corrió a mojar una esponja en vinagre, la puso en la punta de una caña y le ofreció de beber, diciendo: «Veamos si viene Elías a bajarlo.» 37 Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
Heb 6,19
Heb 9,3
Referencias versículo 3838 En seguida la cortina que cerraba el santuario del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 39 Al mismo tiempo el capitán romano que estaba frente a Jesús, al ver cómo había expirado, dijo: «Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.»
Mc 6,3
Referencias versículo 4040 Había unas mujeres que miraban de lejos, entre ellas María Magdalena, María, madre de Santiago el Menor y de José, y Salomé. 41 Cuan do Jesús estaba en Galilea, ellas lo seguían y lo servían. Con ellas estaban también otras más que habían subido con Jesús a Jerusalén.
Jesús es sepultado
Dt 21,22
Referencias versículo 4242 Había caído la tarde. Como era el día de la Preparación, es decir, la víspera del sábado, 43 intervino José de Arimatea. Ese miembro respetable del Consejo supremo era de los que esperaban el Reino de Dios, y fue directamente donde Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
44 Pilato se extrañó de que Jesús hubiera muerto tan pronto y llamó al centurión para saber si realmente era así. 45 Después de escuchar al centurión, Pilato entregó a José el cuerpo de Jesús.
Jn 19,40
Referencias versículo 4646 José lo bajó de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado, lo colocó en un sepulcro excavado en la roca e hizo rodar una piedra grande contra la entrada de la tumba. 47 María Magdalena y María, la madre de José, estaban allí observando dónde lo depositaban.
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