Evangelio según Mateo

Jesús sana al paralítico y perdona sus pecados
9
1 Jesús volvió a la barca, cruzó de nuevo el lago y vino a su ciudad.
Mt 8,6
He 9,33
Lc 7,48
Referencias versículo 22 Allí le llevaron a un paralítico, tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: «¡Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados!»
Jn 10,33
Referencias versículo 33 Algunos maestros de la Ley pensaron: «¡Qué manera de burlarse de Dios!» 4 Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «¿Por qué piensan mal? 5 ¿Qué es más fácil: decir “Quedan perdonados tus pecados” o “Levántate y anda”?
Dan 7,10
Jn 5,27
Referencias versículo 66 Sepan, pues, que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.» Entonces dijo al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a casa.»
He 9,33
Referencias versículo 77 Y el paralítico se levantó y se fue a su casa.
8 La gente, al ver esto, quedó muy impresionada y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.
Jesús llama al apóstol Mateo
9 Jesús, al irse de allí, vio a un hombre llamado Mateo en su puesto de cobrador de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Mateo se levantó y lo siguió. 10 Como Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, un buen número de cobradores de impuestos y otra gente pecadora vinieron a sentarse a la mesa con Jesús y sus discípulos.
Mt 11,19
Lc 7,34
Lc 15,1
Lc 19,7
Referencias versículo 1111 Los fariseos, al ver esto, decían a los discípulos: «¿Cómo es que su Maestro come con cobradores de impuestos y pecadores?»
1Tim 1,15
Referencias versículo 1212 Jesús los oyó y dijo: «No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos.
Mt 12,7
Os 6,6
Referencias versículo 1313 Vayan y aprendan lo que significa esta palabra de Dios: Me gusta la misericordia más que las ofrendas. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»
Mt 11,18
Lc 18,12
Referencias versículo 1414 Entonces se le acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: «Nosotros y los fariseos ayunamos en muchas ocasiones, ¿por qué tus discípulos no ayunan?»
15 Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio estén de duelo mientras el novio está con ellos? Llegará el tiempo en que el novio les será quitado; entonces ayunarán.
Rom 7,6
2Cor 5,17
Referencias versículo 1616 Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de tela nueva, porque el pedazo nuevo tiraría del vestido y la rotura se haría mayor. 17 Y nadie echa vino nuevo en recipientes de cuero viejos, porque si lo hacen, se reventarán los cueros, el vino se desparramará y los recipientes se estropearán. El vino nuevo se echa en cueros nuevos, y así se conservan bien el vino y los recipientes.»
Jesús resucita a una niña y cura a una mujer enferma
18 Mientras Jesús hablaba, llegó un jefe de los judíos, se postró delante de él y le dijo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá.» 19 Jesús se levantó y lo siguió junto con sus discípulos.
Mt 8,3
Mc 6,5
Mt 8,23
Lc 13,13
Referencias versículo 2020 Mientras iba de camino, una mujer que desde hacía doce años padecía hemorragias, se acercó por detrás y tocó el fleco de su manto.
Lev 15,25
Referencias versículo 2121 Pues ella pensaba: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.»
He 19,12
He 3,16
Referencias versículo 2222 Jesús se dio vuelta y, al verla, le dijo: «Animo, hija; tu fe te ha salvado.» Y desde aquel momento, la mujer quedó sana.
Jn 11,11
Referencias versículo 2323 Al llegar Jesús a la casa del jefe, vio a los flautistas y el alboroto de la gente. 24 Entonces les dijo: «Váyanse, la niña no ha muerto sino que está dormida.» Ellos se burlaban de él. 25 Después que echaron a toda la gente, Jesús entró, tomó a la niña por la mano, y la niña se levantó.
Mc 1,34
Referencias versículo 2626 El hecho se divulgó por toda aquella región.
Otras curaciones
27 Al retirarse Jesús de allí, lo siguieron dos ciegos que gritaban: «¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!» 28 Cuando Jesús estuvo en casa, los ciegos se le acercaron, y Jesús les preguntó: «¿Creen que puedo hacer esto?» Contestaron: «Sí, Señor.»
Mt 20,34
Mt 8,13
Mt 5,28
Referencias versículo 2929 Entonces Jesús les tocó los ojos, diciendo: «Hágase así, tal como han creído». Y sus ojos vieron. 30 Después les ordenó severamente: «Cuiden de que nadie lo sepa.»
Mc 7,36
Referencias versículo 3131 Pero ellos, en cuanto se fueron, lo publicaron por toda la región.
32 Apenas se fueron los ciegos, le trajeron a uno que tenía un demonio y no podía hablar.
Mc 7,32
Mc 9,17
Lc 11,14
Mc 2,12
Referencias versículo 3333 Jesús echó al demonio, y el mudo empezó a hablar. La gente quedó maravillada y todos decían: «Jamás se ha visto cosa igual en Israel.»
Mt 12,24
Mc 3,22
Lc 11,15
Referencias versículo 3434 En cambio, los fariseos comentaban: «Este echa a los demonios con la ayuda del príncipe de los demonios.»
 
Segunda etapa (9,35—12,50) La Buena Nueva no es recibida
JesÚs enseña y sana, encomienda la misma misiÓn al grupo de los Doce.
En el centro del Discurso misionero JesÚs se identifica con sus discÍpulos: quien los recibe, a él lo recibe.
Jesús enfrenta la incredulidad. A Juan Bautista le recuerda su misión. Denuncia la ceguedad de las ciudades que no creyeron. Choca con el legalismo de los fariseos. Anuncia su muerte (12,40) y el juicio de esa generación. Renuncia a su familia carnal a favor de la familia espiritual que forman sus discípulos.
 
35 Jesús recorría todas las ciudades y pueblos; enseñaba en sus sinagogas, proclamaba la Buena Nueva del Reino y curaba todas las dolencias y enfermedades.
Mt 14,14
Mt 15,32
1Re 22,17
Referencias versículo 3636 Al contemplar aquel gran gentío, Jesús sintió compasión, porque estaban decaídos y desanimados, como ovejas sin pastor.
Jn 4,35
Referencias versículo 3737 Y dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Lc 10,2
Referencias versículo 3838 Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha.»
« Anterior | Siguiente »