Evangelio según Mateo

26
Éx 12,1
Referencias versículo 11 Cuando Jesús terminó todos estos discursos, dijo a sus discípulos: 2 «Ustedes saben que la Pascua cae dentro de dos días, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.»
Jn 11,47
He 4,25
Referencias versículo 33 Por entonces, los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías se reunieron en el palacio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás, 4 y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con artimañas y darle muerte. 5 Pero se decían: «No será durante la fiesta, para que el pueblo no se alborote.»
La unción en Betania
Jn 12,1
Mc 14,9
Referencias versículo 66 Jesús se encontraba en Betania, en casa de Simón el leproso. 7 Se acercó a él una mujer, mientras estaba a la mesa, con un frasco de mármol precioso lleno de un perfume muy caro, y se lo derramó en la cabeza. 8 Al ver esto, los discípulos protestaban: «¿Para qué tanto derroche? 9 Este perfume se podía haber vendido muy caro para ayudar a los pobres.»
10 Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿Por qué molestan a esta mujer? Lo que ha hecho conmigo es realmente una buena obra.
Dt 15,11
Referencias versículo 1111 Siempre tienen a los pobres con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre. 12 Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella preparaba mi entierro. 13 En verdad les digo: dondequiera que se proclame el Evangelio, en todo el mundo, se contará también su gesto, y será su gloria.»
14 Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, se presentó a los jefes de los sacerdotes
Jn 11,57
Referencias versículo 1515 y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?» Ellos prometieron darle treinta monedas de plata.
Zac 11,11
Gén 37,28
Mt 27,3
Referencias versículo 1616 Y a partir de ese momento, Judas andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
La Ultima Cena
Éx 12,14
Referencias versículo 1717 El primer día de la Fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que preparemos la comida de la Pascua?»
Jn 2,4
Referencias versículo 1818 Jesús contestó: «Vayan a la ciudad, a casa de tal hombre, y díganle: El Maestro te manda decir: Mi hora se acerca y quiero celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa.»
19 Los discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.
20 Llegada la tarde, Jesús se puso a la mesa con los Doce. 21 Y mientras comían, les dijo: «En verdad les digo: uno de ustedes me va a traicionar.» 22 Se sintieron profundamente afligidos, y uno a uno comenzaron a preguntarle: «¿Seré yo, Señor?»
Sal 41,10
Jn 13,18
Referencias versículo 2323 El contestó: «El que me va a entregar es uno de los que mojan su pan conmigo en el plato.
Sal 22,1
Is 53,9
Jn 17,12
Referencias versículo 2424 El Hijo del Hombre se va, como dicen las Escrituras, pero ¡pobre de aquel que entrega al Hijo del Hombre! ¡Sería mejor para él no haber nacido!» 25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó también: «¿Seré yo acaso, Maestro?» Jesús respondió: «Tú lo has dicho.»
Mt 14,19
Mt 15,36
Referencias versículo 2626 Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.»
1Cor 10,16
Referencias versículo 2727 Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: «Beban todos de ella:
Éx 24,8
Jer 31,31
Zac 9,11
Heb 9,20
Referencias versículo 2828 esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por muchos, para el perdón de sus pecados.
Jn 12,23
Jn 13,1
Jn 17,1
Referencias versículo 2929 Y les digo que desde ahora no volveré a beber del fruto de la vid, hasta el día en que lo beba nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre.»
30 Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos.
Zac 13,7
Referencias versículo 3131 Entonces Jesús les dijo: «Todos ustedes caerán esta noche: ya no sabrán qué pensar de mí. Pues dice la Escritura: Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas. 32 Pero después de mi resurrección iré delante de ustedes a Galilea.»
33 Pedro empezó a decirle: «Aunque todos tropiecen, yo nunca dudaré de ti.» 34 Jesús le replicó: «Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces.»
Jn 11,16
Referencias versículo 3535 Pedro insistió: «Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré». Y los demás discípulos le aseguraban lo mismo.
En el huerto de Getsemaní
Jn 12,27
Jn 18,1
Referencias versículo 3636 Llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí, mientras yo voy más allá a orar.»
Mt 17,1
Mc 5,37
Referencias versículo 3737 Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustia. 38 Y les dijo: «Siento una tristeza de muerte. Quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos.»
Heb 5,7
Referencias versículo 3939 Fue un poco más adelante y, postrándose hasta tocar la tierra con su cara, oró así: «Padre, si es posible, que esta copa se aleje de mí. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.»
Jn 4,34
Jn 6,38
Rom 5,19
Referencias versículo 4040 Volvió donde sus discípulos, los halló dormidos; y dijo a Pedro: «¿De modo que no pudieron permanecer despiertos ni una hora conmigo? 41 Es tén despiertos y recen para que no caigan en la tentación. El espíritu es animoso, pero la carne es débil.»
Mt 20,20
Referencias versículo 4242 De nuevo se apartó por segunda vez a orar: «Padre, si esta copa no puede ser apartada de mí sin que yo la beba, que se haga tu voluntad.» 43 Volvió otra vez donde los discípulos y los encontró dormidos, pues se les cerraban los ojos de sueño.
Mt 6,13
Referencias versículo 4444 Los dejó, pues, y fue de nuevo a orar por tercera vez repitiendo las mismas palabras.
2Cor 12,8
Referencias versículo 4545 Entonces volvió donde los discípulos y les dijo: «¡Ahora pueden dormir y descansar! Ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.
Jn 14,30
Referencias versículo 4646 ¡Levántense, vamos! El traidor está a punto de llegar.»
Toman preso a Jesús
47 Estaba todavía hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce. Iba acompañado de una chusma armada con espadas y garrotes, enviada por los jefes de los sacerdotes y por las autoridades judías. 48 El traidor les había dado esta señal: «Al que yo dé un beso, ése es; arréstenlo.» 49 Se fue directamente donde Jesús y le dijo: «Buenas noches, Maestro.» Y le dio un beso. 50 Jesús le dijo: «Amigo, haz lo que vienes a hacer.» Entonces se acercaron a Jesús y lo arrestaron.
51 Uno de los que estaban con Jesús sacó la espada e hirió al sirviente del sumo sacerdote, cortándole una oreja.
Gén 9,6
Ap 13,10
Referencias versículo 5252 Entonces Jesús le dijo: «Vuelve la espada a su sitio, pues quien usa la espada perecerá por la espada.
Jn 18,36
Referencias versículo 5353 ¿No sabes que podría invocar a mi Padre y él, al momento, me mandaría más de doce ejércitos de ángeles? 54 Pero así había de suceder, y tienen que cumplirse las Escrituras.»
Lc 19,47
Lc 21,37
Jn 18,20
Referencias versículo 5555 En ese momento, Jesús dijo a la gente: «A lo mejor buscan un ladrón y por eso salieron a detenerme con espadas y palos. Yo sin embargo me sentaba diariamente entre ustedes en el Templo para enseñar, y no me detuvieron.
Zac 13,7
Jn 16,32
Referencias versículo 5656 Pero todo ha pasado para que así se cumpliera lo escrito en los Profetas.» Entonces todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron.
Jesús comparece ante el Consejo judío
57 Los que tomaron preso a Jesús lo llevaron a casa del sumo sacerdote Caifás, donde se habían reunido los maestros de la Ley y las autoridades judías.
Jn 18,15
Referencias versículo 5858 Pedro lo iba siguiendo de lejos, hasta llegar al palacio del sumo sacerdote. Entró en el patio y se sentó con los policías del Templo, para ver en qué terminaba todo.
59 Los jefes de los sacerdotes y el Consejo Supremo andaban buscando alguna declaración falsa contra Jesús, para poderlo condenar a muerte. 60 Pero pasaban los falsos testigos y no se encontraba nada. Al fin llegaron dos
Mt 27,40
Jn 2,19
He 6,14
Referencias versículo 6161 que declararon: «Este hombre dijo: Yo soy capaz de destruir el Templo de Dios y de reconstruirlo en tres días.»
62 Entonces el sumo sacerdote se puso de pie y preguntó a Jesús: «¿No tienes nada que responder? ¿Qué es esto que declaran en contra tuya?»
Is 53,7
Referencias versículo 6363 Pero Jesús se quedó callado.
Is 53,7
Referencias versículo 6363 Entonces el sumo sacerdote le dijo: «En el nombre del Dios vivo te ordeno que nos contestes: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?»
Mt 24,30
Sal 110,1
Dan 7,13
Referencias versículo 6464 Jesús le respondió: «Así es, tal como tú lo has dicho. Y yo les digo más: a partir de ahora ustedes contemplarán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Todopoderoso, y lo verán venir sobre las nubes del cielo.»
Núm 14,6
Esd 9,3
Jer 36,24
He 14,14
Referencias versículo 6565 Entonces el sumo sacerdote se rasgó las ropas, diciendo: «¡Ha blasfemado! ¿Para qué necesitamos más testigos? Ustedes mismos aca ban de oír estas palabras blasfemas.
Jn 19,7
Lev 24,16
Referencias versículo 6666 ¿Qué deciden ustedes?» Ellos contestaron: «¡Merece la muerte!»
67 Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle bofetadas, mien tras otros lo golpeaban 68 diciéndole: «Mesías, ¡adivina quién te pegó!»
Las negaciones de Pedro
Mt 26,34
Referencias versículo 6969 Mientras Pedro estaba sentado fuera, en el patio, se le acercó una sirvienta de la casa y le dijo: «Tú también estabas con Jesús de Galilea.» 70 Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé de qué estás hablando.»
71 Y como Pedro se dirigiera hacia la salida, lo vio otra sirvienta, que dijo a los presentes: «Este hombre andaba con Jesús de Nazaret.»
72 Pedro lo negó por segunda vez, jurando: «Yo no conozco a ese hombre.»
73 Un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Sin duda que eres uno de los galileos: se nota por tu modo de hablar.» 74 Entonces Pedro empezó a proferir maldiciones y a afirmar con juramento que no conocía a aquel hombre. Y en aquel mismo momento cantó un gallo.
75 Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo fuera, lloró amargamente.
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