Cantar de los Cantares

2
1 Yo soy el narciso de Sarón
1 y el lirio de los valles.
2 Como lirio entre los cardos,
2 así es mi amada entre las jóvenes.
Os 14,6
Si 24,17
Referencias versículo 33 Como manzano entre los arbustos,
Os 14,6
Si 24,17
Referencias versículo 33 así es mi amado entre los jóvenes.
Os 14,6
Si 24,17
Referencias versículo 33 Estoy sentada a su sombra deseada
Os 14,6
Si 24,17
Referencias versículo 33 y su fruto me es dulce al paladar.
4 Me llevó a una bodega de vino:
4 su divisa de amor estaba encima de mí.
5 Pásenme pasteles de pasas.
5 Reanímenme con manzanas,
5 porque estoy enferma de amor.
6 Su izquierda se desliza bajo mi cabeza,
6 y su derecha me abraza.
7 Hijas de Jerusalén, yo les ruego
7 por las gacelas y las cabras del campo
7 que no despierten ni molesten al Amor
7 hasta cuando ella quiera.
Ella:
8 ¡La voz de mi amado!
8 Miren cómo viene saltando por los montes,
9 brincando por los cerros, mi amado,
9 como una gacela o un cabrito.
9 Ahora se detiene detrás de nuestra cerca,
9 y se pone a mirar por las ventanas,
9 a espiar por las rejas.
10 Mi amado empieza a hablar
10 y me dice:
El:
10 Levántate, compañera mía,
10 hermosa mía,
10 y ven por acá, paloma mía.
11 Acaba de pasar el invierno,
11 y las lluvias ya han cesado y se han ido.
12 Han aparecido las flores en la tierra,
12 ha llegado el tiempo de las canciones,
12 se oye el arrullo de la tórtola
12 en nuestra tierra.
13 Las higueras echan sus brotes
13 y las viñas nuevas exhalan su olor.
13 Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven.
14 Paloma mía, que te escondes
14 en las grietas de las rocas,
14 en apartados riscos,
14 muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz,
14 porque tu voz es dulce
14 y amoroso tu semblante.
Ella:
15 ¡Que cacen a los zorros,
15 esos dañinos zorritos que destrozan las viñas,
15 pues las nuestras se encuentran en flor!
Os 2,21
Referencias versículo 1616 Mi amado es para mí,
Os 2,21
Referencias versículo 1616 y yo para mi amado;
Os 2,21
Referencias versículo 1616 lleva a su rebaño a pastar entre los lirios.
17 Antes que sople la brisa del día
17 y huyan las sombras,
17 amado mío, vuelve,
17 como la gacela o el cabrito,
17 por los montes de las balsameras.
« Anterior | Siguiente »