Isaías

Salmo de esperanza en Yavé
33
Is 26,1
Jer 30,16
Hab 2,8
Referencias versículo 11 ¡Ay de ti, salteador que no has sido saqueado,
Is 26,1
Jer 30,16
Hab 2,8
Referencias versículo 11 traidor que no has sido traicionado!
Is 26,1
Jer 30,16
Hab 2,8
Referencias versículo 11 Cuando hayas terminado tus asaltos, te saltearán,
Is 26,1
Jer 30,16
Hab 2,8
Referencias versículo 11 y cuando hayas acabado con tus robos, te pillarán.
Is 25,9
Sal 33,22
Referencias versículo 22 ¡Yavé, ten compasión, pues en ti esperamos!
Is 25,9
Sal 33,22
Referencias versículo 22 Sé tú nuestro apoyo, por la mañana,
Is 25,9
Sal 33,22
Referencias versículo 22 y nuestra salvación en el tiempo de la angustia.
Núm 10,35
Sal 68,2
Referencias versículo 33 Al sentir tus amenazas huyen los pueblos,
Núm 10,35
Sal 68,2
Referencias versículo 33 tú te paras, y las naciones se dispersan:
4 ¡recojan su botín como lo hace la langosta,
4 tírense encima como nube de langostas!
5 Grande es Yavé, pues mora en las alturas,
5 El llena a Sión de justicia y de derecho.
6 El asegura, en todo tiempo, tu existencia;
6 las riquezas que salvan son la sabiduría y la ciencia,
6 el temor de Yavé será tu tesoro.
Intervención de Yavé
Is 29,1
Referencias versículo 77 Miren cómo Ariel se queja por la calle
Is 29,1
Referencias versículo 77 y cómo lloran amargamente
Is 29,1
Referencias versículo 77 los embajadores que venían en son de paz.
8 Los caminos están desiertos,
8 ya nadie pasa por allí.
8 No respetaron el contrato, han faltado a su palabra,
8 no han sido siquiera correctos.
9 La tierra está de luto y se muere,
9 el Líbano ha sido humillado y queda árido,
9 el Sarón parece un desierto,
9 y un peladero, el Basán y el Carmelo.
Sal 12,6
Referencias versículo 1010 «Ahora me levanto, dice Yavé,
Sal 12,6
Referencias versículo 1010 y me pongo de pie con toda mi estatura.
Sal 7,15
Sal 10,16
Referencias versículo 1111 Ustedes sembraron heno y cosecharán sólo paja,
Sal 7,15
Sal 10,16
Referencias versículo 1111 mi respiración los quemará como una llama.
12 Los pueblos quedarán reducidos a cenizas,
12 como zarzamora cortada a la que le prenden fuego.
13 Ustedes que están lejos, miren lo que he hecho,
13 y los que están cerca, conozcan cuál es mi fuerza.»
Is 30,27
Dt 4,24
Referencias versículo 1414 En Sión, los pecadores se han espantado
Is 30,27
Dt 4,24
Referencias versículo 1414 y los impíos han sido presa del pánico:
Is 30,27
Dt 4,24
Referencias versículo 1414 «¿Quién de nosotros podrá resistir ese fuego devorador,
Is 30,27
Dt 4,24
Referencias versículo 1414 quién convivirá con llamas que nunca se apagan?»
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 El que actúa siempre con honradez,
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 el que dice la verdad
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 y que se niega a conseguir algo con trampa;
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 el que retira su mano para no aceptar la coima,
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 que no quiere oír sugerencias criminales
Sal 15,5
Referencias versículo 1515 y no quiere ver procederes malos.
16 Este tendrá su casa en las alturas,
16 vivirá seguro como en un castillo
16 edificado sobre un peñasco
16 y nunca le faltarán pan ni agua.
Contempla a Sión
17 Tus ojos contemplarán a un rey en su esplendor y verán un país ampliado.
Sal 37,1
Referencias versículo 1818 Entonces tu corazón recordará sus espantos, y dirás: «¿Dónde está el opresor que pesaba y contaba los impuestos y se llevaba a nuestros hijos?»
Is 28,11
Referencias versículo 1919 No verás más al pueblo insolente cuyo lenguaje no se puede entender, cuyas palabras te hacen reír y te suenan raras.
20 Contempla a Sión, la ciudad de nuestras fiestas, y que vean tus ojos a Jerusalén, la morada segura, la tienda que nunca se moverá. Sus estacas no cederán y no se romperá ninguna de sus cuerdas.
21 Aquí está Yavé, el que hace cosas grandes con nosotros más potente que los amplios canales. Aquí no cruzan los barcos de remo ni las naves poderosas,
Is 2,4
Sal 50,6
Referencias versículo 2222 sino que Yavé es el que nos gobierna, Yavé nos pone leyes, Yavé es nuestro rey, El nos salvará.
23 Tus cordeles se soltaron y ya no sostienen el mástil; no se izó la bandera. Entonces hubo que repartir un botín inmenso, hasta los cojos se echaron sobre los despojos; 24 y no hubo aquel día quién dijera: «Estoy enfermo».
24 Al pueblo que allí vive, se le ha perdonado su deuda.
« Anterior | Siguiente »