Hacia 1750.
Los Patriarcas

Entre 2000 y 1750: período de trastornos políticos en Egipto y Mesopotamia. Nómades se establecen con sus rebaños de ovejas y cabras entre los pequeños reinos cananeos. La Biblia recuerda algunas personalidades sobresalientes que dejaron su nombre en la memoria y las tradiciones de estos clanes nómadas: Abraham, Isaac, Jacob entre otros; entre estos Patriarcas están los orígenes del Pueblo de Dios.

 

Entre 1750 et 1550.
En Egipto

Egipto es gobernado por príncipes de origen asiático, lo que favorece el establecimiento en el delta del Nilo de inmigrantes asiáticos en busca de pastos. Entre ellos se cuentan clanes procedentes de palestino que, en tiempos posteriores, serán parte del pueblo de Israel : bajada a Egipto de los hijos de Jacob. En 1750, príncipes egipcios derrocan a los reyes extranjeros: expulsión de los asiáticos: “primer” éxodo.

 

Hacia 1250.
El Éxodo

Grupos de nómades dirigidos por Moisés huyen para escapar de los trabajos impuestos por Ramses II: es el Éxodo o salida de Egipto.

En el Horeb, Experiencia espiritual decisiva para el porvenir de Israel. Posteriormente, la nueva fe es compartida con otras tribus en Cadés-Barné, lugar de peregrinación de los nómades.

 

1200.
Paso a la vida rural

Los nómades que volvieron a Palestina con Josué se juntan con aquellos que se quedaron en el país. Conflictos frecuentes con los cananeos del interior y con los filisteos de la costa; sus civilizaciones más avanzadas influencian a los nómades. Bajo el liderazgo de los Jueces y de los primeros profetas, las tribus aprenden la solidaridad entre ellas y la confianza en el Dios salvador.

 

1030-1010.
Comienzos de la monarquía

La frecuencia de los enfrentamientos y la falta de unidad inducen a las tribus a pedir un rey a Samuel, el último de los Jueces. Saúl, de la tribu de Benjamín es designado. Su reinado sin gloria permite definir los papeles respectivos del rey y del profeta. Israel no será un reino como los otros ya que es el pueblo de Dios llamado a dar testimonio de su fidelidad al Dios único en medio de las naciones.

 

1010-970.
David

Muerto Saúl en el combate de Gelboé, David es consagrado rey por Samuel. Rehace la unidad del pueblo en que siempre renacen los conflictos tribales. Toma de Jerusalén por David que la convierte en su capital. Campañas militares aseguran la independencia y la hegemonía de Israel.

 

970-931.
Salomón

Salomón, hijo de David hace suyo el concepto del poder como lo tenía los soberanos orientales : sus esposas extranjeras introducen en Jerusalén a sus dioses y sus cultos. Se construye el Templo sobre la colina vecina, junto al palacio del rey, y dominando la ciudad donde reside el pueblo. Obras suntuosas y expansivas cuyo costo agobia principalmente las tribus del norte.

 

931.
El Cisma

Roboam proclamado rey en Siquem; las tribus del norte presentan sus quejas al nuevo rey que se niega a escuchar. Las tribus se rebelan y comienza un reino independiente de las tribus del centro y del norte que guardará el nombre de reino de Israel. El sur, que se quedó fiel al descendiente de David, será llamado reino de Judá.

 

931-587.
Reyes y profetas

Después del cisma, las relaciones a menudo difíciles entre los dos reinos agravan el peligro de las agresiones exterio­res. En Israel como en Judá, los profetas recuerdan las maravillas realizadas por Dios a favor de los padres ; piden fidelidad a las exigencias de la alianza y la conversión del corazón.

 

REINO DEL NORTE (931-721)

Debido a la convivencia con los cananeos, el reino de Israel se deja invadir por el culto a los ídolos y adopta las costumbres paganas. Intervención de los profetas: Elías, Eliseo, Oseas.

Inestabilidad propia de las insti­tuciones hu-manas: numerosos golpes de estado con cambio de la dinastía. El despertar de Asiria en el siglo 8 presagia el fin del reino del norte : invasión del país y caída de Samaria tomada por Sargón II (721). De­portación de una parte de la po­blación a Nínive. Samaria es convertida en una provincia del imperio asirio y los ocupantes establecen ahí otros pueblos.

REINO DE JUDÁ (931-587)

A pesar de sus errores, el reino de Judá, aunque más exiguo tiene una suerte diferente. Dios, fiel a su promesa, mantiene en el trono a los descendientes de David. Los reyes intervienen para afirmar la autoridad del clero del templo de Jerusalén y los sacerdotes apoyan a los reyes legítimos.

En los siglos 8 y 7, algunos grandes pro-fetas: Isaías, Miqueas, Sofonías, Jeremías. Espera de un mesías y de tiempos nuevos.

Liberación milagrosa de Jerusalén en 701. Nuevos embates del paganismo y reforma de Josías. Invasiones arameas, asirias y al fin caldeas. Ruina de Jerusalén y el Templo. Deportación a Babilonia de los elites y los profesionales.

 

587.
Ruina de Jerusalén y Cautividad

La ruina de Jerusalén y el templo pone la fe a prueba. el profeta Ezequiel afirma a los deportados que Dios está con ellos en su tierra de exilio. Si se convierten, Dios los restablecerá en su país. El “segundo Isaías” abre nuevas perspectivas: las humillaciones de Israel eran parte del plan de dios para prepararlo a una misión universal. Su debilidad será su fuerza porque lo propio de dios no es el poder sino el amor. Muchos de los que vuelven del exilio olvidan este mensaje y sólo pensarán en restablecer el antiguo reino de David.

 

538.
Ciro, Nehemías y Esdras

Triunfo de Ciro, el Persa, sobre las diversas potencias del Oriente Medio y creación de un enorme imperio. Dueño de Babilonia, Ciro autoriza a las poblaciones deportadas a volver a sus tierras. Vuelta a Jerusalén de numerosos deportados y reconstrucción de la ciudad y del templo.

Bajo la impulsión de Esdras  se realiza una obra importante que instaura el judaísmo : se fija en forma casi definitiva el texto de la mayoría de los libros del Antiguo Testamento, especialmente, de la Ley o Torah.

El clero ocupa una situación dominante en la sociedad. El país. provincia persa ha perdido su independencia política, pero los sacerdotes, guardianes y servidores del único templo, mantienen la cohesión del pueblo de Dios.

 

333.
Alejandro y los Griegos

Alejandro, rey de Macedonia, lleva sus ejércitos a la conquista del imperio persa y, después de derrotar a los ejércitos de Dario, alcanza la India. Cuando muere, sus sucesores se reparten el imperio antes de desgarrarse entre sí.

Palestina es codiciada a la vez por los Seléucidas, que reinan en Antioquía de Si­ria, y los Lágidas (o Tolomeos ) que gobiernan Egipto.

Fuertes tensiones en la comunidad judía entre los que aspiran a una apertura a la cultura griega que a conquistado el Oriente Medio, y aquellos cuya fidelidad a las tradiciones de los antiguos sigue indefectible. Comienzos del movimiento asideo (los “religiosos”) del que saldrán los Fariseos y los Esenios.

 

167-164.
Persecución y levantamiento

Antíoco IV, rey de Siria, saquea el tesoro del templo de Jerusalén para rehacerse un ejército. Este sacrilegio y la persecución que lo acompaña suscitan la rebelión del sacerdote Matatías, con sus hijos Judas Macabeo, Jonatán y Simón. Luchas encarnecidas de los judíos por su independencia política y religiosa. Simón, sumo sacerdote y rey, inaugura una dinastía (los asmoneos )en que poder religioso y poder político se unen bajo una sola cabeza. Hace revivir el ensueño del gran reino de David y, aprovechando la decadencia del reino sirio, conquista tierras vecinas o lejanas.

 

63-4 (a.C.).
Pompeyo, Herodes

El romano Pompeyo aprovecha las querellas de dos hermanos asmoneos, Hircano II et Aristóbulo II, pretendientes al trono para imponer la ley de Roma en el país.

Después de perseverantes intrigas, Herodes el Grande, casado con una asmonea, elimina a sus rivales y se hace nombrar rey por Roma.

Reinado tiránico de Herodes. Los sumos sacerdotes, nombrados por el poder, ya no lo son en forma vitalicia ; siguen dominando el partido saduceo.

El partido de los Zelotes mantiene el terrorismo contra el ocupante romano que multiplica los impuestos exorbitantes cobrados por los publicanos. Hambrunas, cesantía y grandes trabajos para absorber la mano de obra.

En 19 Herodes inicia los trabajos de renovación del Templo.

Dos años ante la muerte de Herodes, nace Jesús.

 

4 a.C.
Muerte de Herodes

Violentos disturbios a la muerte de Herodes el Grande. El imperador Augusto encarga la Judea a Arquelao y a su hermano Herodes Antipas la Galilea y la Perea. Al ver los romanos el gobierno pésimo de Arquelao, lo exilian y encargan al gobernador de Siria la administración directa de Judea. Terrorismo zelote en Galilea y feroz represión.

 

6-39.
Los Procuradores

Los procuradores residen en Cesarea, ciudad y puerto nuevos, el más famoso de ellos será Poncio Pilato que condenará a Jesús. Galilea, “reino aliado” es encargado a Herodes Antipas. Debido a sus intrigas, es deportado a Occidente.

Al otoño del 27, predicación de Juan Bautista y comienzo de la vida pública de Jesús.

Pascua del 28, subida de Jesús a Jerusalén (Jn 2,13).

29, Juan Bautista es ejecutado en la fortaleza de Maque­ronte.

30, Jesús es crucificado en vísperas de la Pascua (con mucha pro­babilidad, el 7 de abril del 30). Se manifiesta resucitado a sus discípulos el día que sigue al sábado, primer día de la semana.

 

36-67.
Los comienzos de la Iglesia

36. Muerte de Esteban y conversión de Pablo.

37 Herodes Agripa es nombrado rey de toda la Palestina, menos Judea.

44. Herodes manda ejecutar a Santiago (He 12). Liberación de Pedro.

46-48. Primera misión de Pablo.

49. El Concilio de Jerusalén libera a los cristianos de la Ley judía.

49-52. Segunda misión de Pablo. Está en Corinto en el tiempo de Galión (52).

53-58. Tercera misión de Pablo.

58. Nerón, imperador de Roma. Santiago, “hermano del Señor encabeza la Iglesia de Jerusalén. Pablo es detenido en el templo (He 22).

60. Festo, procurador de Judea.

61-63. Pablo à Roma (He 28). Santiago es apedreado por orden del sumo sacerdote.

64. Incendio de Roma por orden de Nerón y persecución contra los cristianos

64 (o 67 ?). Pedro mártir in Roma.

67 (o 64 ?). Pablo mártir in Roma.

 

66-72.
La primera Rebelión judía

66. Primeras revueltas. La comunidad cristiana se refugia a Pella al otro lado del Jordán.

Al término de 4 años de guerra, Tito toma Jerusalén e incendia el Templo.